miércoles, 12 de abril de 2023



 

RESUCITAR LA IGLESIA DESDE LAS MUJERES

Pepa Torres

El pasado 5 de marzo en la acción performativa que la Revuelta de mujeres en la iglesia- Alcem la veu celebramos en Madrid, frente a la catedral de la Almudena, para exigir el fin de nuestra discriminación en la iglesia, revivimos la experiencia de aquellas mujeres que en la mañana de Pascua se pusieron en marcha hacia el sepulcro. Mujeres que, aun con el corazón y sus sueños hechos pedazos, portaban también seminalmente en su interior la esperanza de que la injustica, la desigualdad y la violencia no podían tener la última palabra en la historia. En aquel éxodo de mujeres aconteció lo inédito. El sepulcro se abrió y en el cuerpo roto de Jesús torturado, Dios-Madre se rasgó para dar a luz una nueva humanidad, una nueva creación, una nueva iglesia.

Al amanecer del primer día de la semana, iban María Magdalena, María la de Santiago, Salomé y la otra María, de camino hacia el sepulcro. Iban pesarosas, compartiendo su profunda tristeza, su desconcierto. Les sobrecogía la incertidumbre, la indignación por todo lo acontecido con Jesús. ¿Cómo había sido capaz de llegar el poder religioso a semejante ignominia?

Han matado a Jesús de Nazareth, se decían consternadas

Han matado a nuestro Maestro, repetían con perplejidad.

Sin voz, sin palabra, sólo les quedaba el discreto papel que les había dejado el sistema patriarcal y clerical: ungüentar, amortajar, llorar, velar lo yerto, el cuerpo de su amado.

Aun así, no perdieron su perfume, su aroma, su seña de identidad y se pertrecharon con toda clase de especias aromáticas para aplacar el olor a muerto, a podredumbre.

Mientras caminaban hacia el sepulcro se decían unas a otras,

“Ya no cabe esperanza en esta Iglesia; no es posible el cambio.

“No sé” decía otra, todavía esperanzada.

“¿De verdad crees que vamos a poder mover esta pesada losa?, ¡qué ingenua!”

“¿Quién nos moverá la piedra de esta Iglesia jerárquica y Clerical? Es imposible”

“¿Quién nos moverá la piedra para entrar al sepulcro?”

Somos muchas las mujeres cristianas en el mundo que experimentamos conmocionadas y comprometidas que la violencia y la injusticia con las mujeres al interior y al exterior de la iglesia no pueden tener la última palabra.  Aquel que murió de vida, por anunciar el Evangelio como una Buena noticia de liberación para las mujeres nos cubre con su Ruah creativa y resiliente en el compromiso y la exigencia de la ekklesia de Jesús como comunidad de iguales, hasta que las últimas sean las primeras (Mt 19,30-20).

Por eso esta Pascua, habitadas por el espíritu de aquellas primeras portadoras de perfumes, renovamos nuestro sueños y compromisos inaplazables como mujeres en la iglesia, sintiendo que se va alumbrando algo nuevo, pero que tenemos que seguir soñando y trabajando insistentemente por ello. La Pascua renueva nuestro convencimiento de que el Resucitado es el Crucificado, encarnado también en las crucificadas de la historia, con ellas nos invita a alumbrar de nuevo la iglesia y la mesa inclusiva de la sororidad. Por eso la Pascua es tiempo de renovar sueños y compromisos:

Soñamos y trabajamos por una iglesia que rompa con la antropología patriarcal que legitima la subalternidad y la discriminación de las mujeres. Frente a ello proponemos una antropología relacional basada en las relaciones de mutualidad. Una antropología que recupera imágenes y lenguajes sobre la divinidad, también femeninos, ignorados tradicionalmente en la historia de la iglesia, pero que sin embargo forman parte de la revelación bíblica. Una iglesia que elimine el lenguaje patriarcal y sexista de homilías, textos y documentos y se atreva a interpretarlos, no sólo para leer la Biblia y vivir el evangelio de otro modo, sino para que sean liberadores para la humanidad entera.

martes, 11 de abril de 2023

MUY FELICES PASCUAS DE RESURRECCIÓN



martes, 2 de octubre de 2012

HACER NUEVAS TODAS LAS COSAS


Desde marzo del 2001, la Comisión Ética contra la Tortura (CECT-Chile) ha buscado Verdad, Justicia y Reparación para los sobrevivientes de torturas infligidas durante la dictadura militar. También ha constituido una instancia para recordar a quienes han muerto víctimas de este flagelo y para apoyar los esfuerzos por lograr la total erradicación de esta práctica inhumana y el juicio a los culpables, a los autores intelectuales y a quienes pudiendo evitarla no lo han hecho.

En esta misión profética ha ocupado un lugar relevante la Hermana DOLORES CRUZAT. En la Comisión Ética contra la Tortura (CECT-Chile), Dios se ha hecho presente al proclamar su voluntad a través de la presencia y la voz profética de la Hermana Dolores.

“El sembrador siembra su palabra”. (Lc. 4, 14). La semilla germina y crece impulsada por una fuerza misteriosa que al sembrador se le escapa. Al comienzo, sólo asoma de la tierra una brizna de hierba verde; luego aparecen las espigas; más tarde se observan los granos abundantes de trigo. Todo sucede sin que el sembrador sepa cómo se produce esa maravilla. Algún día llegará la cosecha. No hay que impacientarse por la falta de resultados inmediatos.

Es esto lo que la Hermana Dolores nos ha enseñado en nuestro caminar para terminar con la tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes.
En su aniversario, le decimos gracias por “practicar la justicia y amar con ternura” (Miqueas 6, 8), en la búsqueda (dura y, a la vez, hermosa) de “convertir las piedras en panes” y “las espadas en arados”.

¡FELICIDADES EN SU CUMPLEAÑOS!

                            Hervi Lara - Coordinador de la Comisión Ética contra la Tortura (CECT -CHILE)

                                QUERIDA DOLORES, TUS HERMANAS TE SALUDAN

LA COMUNIDAD CRISTIANA "CRISTO LIBERADOR",  te saluda muy cariñosamente por tu reciente cumpleaños y te desea todo lo mejor para ti en el futuro. Que el Dios de la Vida te acompañe y bendiga en abundancia, tanto a ti como a la Compañía del Divino Maestro, que nos ha enviado religiosas muy valiosas a lo largo varias décadas.

Hermanita, ¿Qué te podemos decir hoy? En primer lugar, que te queremos muchísimo, que te sientas acompañada por todos nosotros, que tendemos nuestras humildes manos hacia ti, ahora con mayor razón, en el otoño de tu vida.

Queremos decirte, María Dolores, también, que hemos aprendido bastante de ti. ¿Cómo no admirar tu larga vida religiosa, que ya sobrepasa el medio siglo?. Tu entrega constante, invariable aquí en la Villa Francia, tu compromiso con el Centro Obispo Alvear, tu participación en la Comisión Ética contra la Tortura, en fin, tu ejemplo de sencillez, austeridad, servicio, solidaridad y amor, entre otros valores, todo ello no pasa desapercibido para nosotros. Valoramos, pues, todo aquello, ya que otras personas, quizás con menos edad que tu, se retiran al descanso y la vida placentera. Sin embargo, tú haces lo contrario.

Y, por último, hemos aprendido de ti lo siguiente: a expresar lo que sentimos, porque a menudo nos quedamos callados ante diversas situaciones (algunas muy injustas), pero tú nos enseñas a decir con valentía lo que sentimos, lo que está en nuestro corazón, y no importa quién esté al frente, sea un obispo, un laico, un sacerdote, un diácono o un cardenal. ¡Qué ejemplo nos das!

Muy feliz cumpleaños, hermana querida y sigue compartiendo con nosotros al calor del Evangelio, la fraternidad y los desafíos de una población que espera mucho más de nosotros. Tu sola presencia ya es una brisa de Dios para los pobladores. ¡Qué hermoso regalo¡

                                                                                                                            Luis Morales
Villa Francia – 30 de septiembre de 2012.